El nacimiento de la polifonía

La invención de la polifonía fue sin duda el acontecimiento más significativo de la historia de la música occidental. La organización de los sonidos simultáneos (armonía) empezó a ser una preocupación tan importante para teóricos y compositores, que, con el tiempo, se convirtió en el elemento que distingue a la música occidental de todas las demás.

Durante la Edad Media, distinguimos tres periodos en la evolución de la polifonía:

  • Polifonía primitiva (siglos IX-XII): La polifonía se construye de manera improvisada sobre la base del canto gregoriano: consiste en añadir una voz paralela a distancia de 4a o 5a por debajo del canto gregoriano. A esta forma de polifonía se le denomina organum. Esta rígida forma se irá liberando y surgirá el organum melismático: una melodía de nueva creación con varias o muchas notas contra cada nota del canto gregoriano.

  • Ars Antiqua (siglos XII-XIII): en esta época surgen novedades en la polifonía gracias a los principales compositores de la catedral de París (la conocida como «Es­cuela de Notre Dame» de París): Leonin (1150-1180) y Perotin (1183-1238). Estas novedades son: la música abandona el ritmo libre gregoriano y comienza a medirse; surgen nuevas formas polifónicas como el conductuscompuesto sobre melodías de nueva creación (ya no gregorianas) y el motetecon varias voces que se mueven en ritmos distintos cantando textos diferentes; se empieza a componer a tres y cuatro voces (melodías) diferentes.

  • Ars Nova (siglo XIV): La polifonía se extiende a la música profana, ya que esta época vive el nacimien­to de la sociedad urbana y se distancia del teocentrismo medieval. Las formas polifónicas profanas son el canon, la balada o la chanson. Los compositores más importantes son Philippe de Vitry (1291-1361) y Guillaume de Machaut (1300-1377).

Ricos en amor y mendigos en amistad,
pobres en esperanza y rebozantes de deseo,
llenos de dolor y lejos de agradecimientos,
con hambre de respeto.
Privado de todo lo que me pueda alegrar
por culpa del amor temo a la muerte,
desde que mi dama me odia aunque la amo.

No existe ningún remedio para mi enfermedad,
que pueda venir de cualquier lugar,
pues este amor se ha apoderado de mi corazón,
del cual no puedo disfrutar, ni arrepentirme,
no puedo vivir feliz, ni morir,
ni recuperarme, ni sentir placer sino languidecer de dolor,
desde que mi dama me odia aunque la amo.

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