Características generales de la música del Barroco

En esta entrada vamos a ver cómo en una obra muy conocida (seguro que la conocéis vosotros también), se cumplen todas las características de la música del Barroco:

Antonio Vivaldi: La Primavera (de Las Cuatro Estaciones)

– Contraste a todos los niveles: entre violín solista y orquesta, intensidad suave y fuerte, de tempo (sucesión de tres movimientos: rápido-lento-rápido), de carácter (alegre, melancólico…).

– Ritmo mecánico y enérgico: seguro que al escuchar esta música sientes el pulso e incluso te puede llevar a marcarlo (golpecitos con los pies, con la mano en la mesa…)

– La nueva textura acompañada: la melodía acompañada. Se distingue claramente cuál es la melodía principal (normalmente interpretada aquí por el violín solista) y cuáles son mero acompañamiento.

– La música instrumental iguala en importancia a la música vocal. Aquí se refleja en dos aspectos: es una obra para orquesta (que nace en esta época) y utiliza la forma de “Concierto” (obra para instrumento solista y orquesta), que perdurará hasta nuestros días.

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Monodía acompañada y bajo continuo

En el Barroco nace una nueva textura: la monodía acompañada. Esta consiste en que una voz o instrumento realiza la melodía principal y las demás realizan el acompañamiento. Durante el Barroco, el acompañamiento era realizado frecuentemente por la melodía más grave: el bajo continuo.

El bajo continuo solía ser interpretado por un instrumento monódico grave (violonchelo, fagot…) y un instrumento polifónico (órgano, clave, laúd…). Como solo estaba escrita la melodía grave, los instrumentos polifónicos improvisaban además unas melodías intermedias a través de unas cifras que indicaban las notas que debían tocar. Por eso al bajo continuo se le conoce también con el nombre de “bajo cifrado”.

Los orígenes de la ópera: Georg Friedrich Händel

El otro gran compositor de la ópera barroca es Georg Friedrich Händel. Sobre él y otros aspectos de la ópera de su tiempo trata el siguiente vídeo:

Sobre quién puede interpretar en la actualidad los papeles que fueron creados para castrati, existen  diferentes opciones. En el vídeo anterior vemos que el personaje de Julio César, dedicado originalmente para un castrato, es interpretado por una mujer. Sin embargo, también está la opción de que ese papel sea interpretado por un contratenor (hombre adulto que puede cantar en la tesitura de una mezzosoprano gracias a la técnica del falsete). En el siguiente vídeo podemos ver otra versión de la misma ópera en la que el papel del castrato es interpretado por Andreas Scholl, uno de los mejores contratenores de la actualidad.

Los Castrati

Uno de los castrati que más fama obtuvieron fue Carlo Broschi, más conocido como Farinelli. Sobre su figura se hizo una película de la que os pongo un fragmento. Para “fabricar” su voz se mezcló la voz de una soprano con la de un contratenor (un hombre cantando de falsete). La música que canta es un aria de la ópera Artaserse, compuesta para él por su hermano.

Aunque la época gloriosa de los castrati hace tiempo que acabó, el último castrato conocido fue Alessandro Moreschi, que llegó a ser cantor del papa (de la Capilla Sixtina). Este cantante realizó unas grabaciones en 1902 y 1904. Aunque están lejos de tener la calidad de las actuales, son un testimonio único de los castrati. Aquí os dejo un vídeo donde podéis ver una foto suya y escuchar su voz.