El Canto Gregoriano

Como sabéis, el canto de los cristianos de la Edad Media es conocido como Canto Gregoriano. El origen de esta denominación procede del papa san Gregorio Magno, de quien se pensaba que había sido el compositor de estos cantos.

Aquí os pongo algunos vídeos donde podéis escuchar completos los ejemplos de canto gregoriano que tenéis en vuestro libro:

Videns Dominus flentes

Puer natus est nobis

“Kyrie” (Missa Fons Bonitatis)

Y por último, unos cuantos ejemplos de canto gregoriano que suelen escucharse todavía con bastante regularidad en las iglesias:

Salve Regina

Pange Lingua

“Kyrie” (de la Missa de Angelis)

La música trovadoresca: Raimbaut de Vaqueiras

En la Edad Media la música vocal profana está representada principalmente por los trovadores, entre los que destaca Raimbaut de Vaqueiras (1180-1207).

Como su nombre indica, procedía de Vacqueyras, Vaucluse; cerca de Orange, Francia. Pasó la mayor parte de su carrera como poeta en la corte y fue amigo de Bonifacio de Montferrato. Sirvió con él en la lucha contra los municipios de Asti y Alessandria. Raimbaut alegó obtener la categoría de caballero gracias a la protección de Bonifacio con su escudo en la batalla de Mesina, cuando tomó parte con el emperador Enrique VI en la invasión de Sicilia. Estuvo presente en la toma de Constantinopla en 1204 y, a continuación, acompañó a Bonifacio a Tesalónica. Generalmente se supone que Raimbaut falleció el 4 de septiembre de 1207, junto con Bonifacio, en una emboscada de los búlgaros.

Ha sobrevivido únicamente una edición de las obras atribuidas a Raimbaut compuesta de 33 canciones y ocho melodías asociadas. Utilizó una amplia gama de estilos. Una de sus canciones, Kalenda Maia, es considerada una de las mejores melodías de trovadores.

 

Traducción:

“Ni el primero de mayo, ni la hoja de haya, ni el canto de los pájaros, ni la flor del lirio pueden alegrarme ya, noble dama feliz, hasta que me llegue un veloz mensajero de vuestro hermoso corazón, que me cuente el nuevo placer para que el amor me atraiga (hacia Usted), y yazca (con Usted) y me dirija hacia Usted. Dama verdadera, y caiga el celoso herido antes de que yo renuncie a ello.”

El nacimiento de la polifonía

La invención de la polifonía fue sin duda el acontecimiento más significativo de la historia de la música occidental. La organización de los sonidos simultáneos (armonía) empezó a ser una preocupación tan importante para teóricos y compositores, que, con el tiempo, se convirtió en el elemento que distingue a la música occidental de todas las demás.

Durante la Edad Media, distinguimos tres periodos en la evolución de la polifonía:

  • Polifonía primitiva (siglos IX-XII): La polifonía se construye de manera improvisada sobre la base del canto gregoriano: consiste en añadir una voz paralela a distancia de 4a o 5a por debajo del canto gregoriano. A esta forma de polifonía se le denomina organum. Esta rígida forma se irá liberando y surgirá el organum melismático: una melodía de nueva creación con varias o muchas notas contra cada nota del canto gregoriano.

  • Ars Antiqua (siglos XII-XIII): en esta época surgen novedades en la polifonía gracias a los principales compositores de la catedral de París (la conocida como «Es­cuela de Notre Dame» de París): Leonin (1150-1180) y Perotin (1183-1238). Estas novedades son: la música abandona el ritmo libre gregoriano y comienza a medirse; surgen nuevas formas polifónicas como el conductuscompuesto sobre melodías de nueva creación (ya no gregorianas) y el motetecon varias voces que se mueven en ritmos distintos cantando textos diferentes; se empieza a componer a tres y cuatro voces (melodías) diferentes.

  • Ars Nova (siglo XIV): La polifonía se extiende a la música profana, ya que esta época vive el nacimien­to de la sociedad urbana y se distancia del teocentrismo medieval. Las formas polifónicas profanas son el canon, la balada o la chanson. Los compositores más importantes son Philippe de Vitry (1291-1361) y Guillaume de Machaut (1300-1377).

Ricos en amor y mendigos en amistad,
pobres en esperanza y rebozantes de deseo,
llenos de dolor y lejos de agradecimientos,
con hambre de respeto.
Privado de todo lo que me pueda alegrar
por culpa del amor temo a la muerte,
desde que mi dama me odia aunque la amo.

No existe ningún remedio para mi enfermedad,
que pueda venir de cualquier lugar,
pues este amor se ha apoderado de mi corazón,
del cual no puedo disfrutar, ni arrepentirme,
no puedo vivir feliz, ni morir,
ni recuperarme, ni sentir placer sino languidecer de dolor,
desde que mi dama me odia aunque la amo.

La Edad Media en España

  • Música vocal religiosa: La primera manifestación importante de música religiosa de la Península es el canto mozárabe que tiene su origen en el periodo visigodo y será prac­ticado más tarde por los cristianos que vivían bajo el dominio musulmán. El canto mozárabe es un canto de características simi­lares al canto gregoriano: textura monódica, uso de escalas modales, texto en latín y ritmo libre según el fraseo y la expresión de las palabras. Ecanto gregoriano fue sustituyendo paulatinamente el canto mozárabe desde el comienzo de la Reconquista hasta su imposición definitiva en el siglo XI.

 

  • Música vocal profana: Los reinos musulmanes mantendrán su tradición popular en un reper­torio musical muy variado que conocemos con el nombre genérico de música andalusí o arábigo-andaluza. Los reinos cristianos recibirán la influencia de la lírica trovadoresca a través del Camino de Santiago, reflejando las características típicas de la música de trovadores en un repertorio de canciones de diversa temá­tica que conocemos con el término genérico de cantigas. Los principales testimonios que conservamos de esta música son las Cantigas de amigo de Martín Codax y las Cantigas de Santa María de Alfonso X el Sabio.

 

 

  • La polifonía: En España el desarrollo de la polifonía será parejo a la práctica europea encontrando formas polifónicas típicas del Ars Antiqua y el Ars Nova como el organum, el motete o el canon. Los principales ejemplos de estas composiciones aparecen recogidos en tres documentos fundamentales: el Códice Calixtino, el Códice de Las Huelgas y el Llibre Vermell.